El sistema inmune y "los nervios"
He acabado de leer un muy recomendable libro: The sickening mind: brain, immunity and disease, de Paul Martin, un biólogo interesado en el complejo mundo de la psiconeuroinmunología, una disciplina en la que hay que andarse con pies de plomo para no extralimitarse. Paul Martin reflexiona sobre la íntima relación entre el sistema inmune y el cerebro y expone argumentadamente los datos (correlaciones) que hablan a favor de esa interacción.
Cierra el libro un breve capítulo: Parting shots (literalmente: disparos de despedida) en el que espera haber convencido al lector de al menos unas simples verdades: 1) el estado mental y la salud física están inexorablemente interrelacionados 2) el estrés, la depresion y otros estados psicológicos adversos nos hacen más vulnerables a muchas enfermedades (infecciones, cáncer, enfermedades cardíacas) 3) la relación entre el cerebro y la salud está mediada por nuestra conducta (hábitos más o menos saludables) y las conexiones biológicas existentes entre el cerebro y el sistema inmune 4) la interacción es bidireccional 5) no hay nada vergonzoso en admitir la importancia de nuestros pensamientos y emociones en la generación de enfermedades 6) mantener relaciones sociales es importante para estar sano.
Es decir: 1) La depresion, la ansiedad, el estrés, la soledad y los malos hábitos (obesidad, tabaquismo, alcoholismo, dietas inadecuadas, sedentarismo…) afectan al sistema inmune y nos hacen más vulnerables (bajan las defensas) a todo tipo de enfermedades. 2) un sistema inmune hiperactivo genera enfermedades autoinmunes 3) la inflamación de bajo grado tiene mucho que ver en un amplio abanico de enfermedades.
Los “nervios” del individuo complican el trabajo del sistema inmune. El sistema inmune complica el trabajo del cerebro (las dichosas citoquinas).
Hay que tener en cuenta el distinto significado del término sickness y disease. El primero (sickness) se refiere a la percepción subjetiva de enfermedad: me encuentro cansado, dolorido, desmotivado… y el segundo (disease) a la enfermedad objetiva, una infección, cáncer, infarto…
Realmente todos los estados de sentirnos enfermos (sickness) los produce la red neuronal. El organismo se proyecta en la conciencia en forma de síntomas y sólo la compleja red neuronal puede generar contenidos de conciencia. Decir que la mente nos hace sentirnos enfermos (The sickening mind) es una perogrullada que no debiera sorprender. La orina es una cuestión renal (como secreción), el intercambio de gases se produce en los pulmones y la sensación de enfermedad surge del cerebro. El problema es: ¿por qué “la mente” (para otros, el cerebro) nos hace sentirnos enfermos cuando no lo estamos?
El por qué en biología siempre conlleva la pregunta del “para qué” y el “cómo”. El por qué está claro: porque sentirse enfermo promueve una conducta beneficiosa… cuando hay enfermedad. Si no la hay, se aplica el principio de precaución: mejor pensar mal por si acaso. La ansiedad, la depresión mantienen al individuo vigilante, preparado (ansiedad), o desmotivado para salir al exterior y fracasar (depresión). Es decir: para minimizar daños y despilfarros de energía. El cómo se sustancia a través de la estrecha comunicación entre neuronas y células del sistema inmune.
Al final en esta cuestión el cerebro se convierte en algo mental y psicológico. No hay mención en el libro a las funciones defensivas neuronales (sistema nociceptivo) ni al papel fundamental de la cultura experta. Las decisiones-evaluaciones de la red neuronal, al parecer, no están mediadas por la información de expertos.
Lo psico queda reducido a los estados psicológicos del individuo y lo neuro a las vías de comunicación entre el sistema inmune y el cerebro.
Los “síntomas sin explicación médica” quedan en tierra de nadie. Se dedica un capítulo al Síndrome de fatiga crónica (encefalomielitis miálgica), en el que se limita a presentar las dos propuestas: es una enfermedad autoinmune o un problema psicológico.
En mi opinión, los estados de enfermedad subjetiva (sickness) los crea la red neuronal, con y sin enfermedad, con la información facilitada por los tejidos dañados o estresados y con la disponible en el sistema evaluativo (creencias y expectativas). Las enfermedades (diseases) las generan los estados nocivos de energía física (mecánica, térmica), química o biológica (gérmenes, células propias cancerosas).
El sistema inmune puede equivocarse y actuar como si hubiera enfermedad, sin haberla, pero creándola: matando células sanas o inflamando lo que no tiene que inflamar. La alergia y las enfermedades autoinmunes son “diseases”. También puede actuar como si no hubiera enfermedad, habiéndola (cáncer). Es decir; no aparece la condición sickness habiendo disease.
El sistema nervioso defensivo puede actuar como si hubiera enfermedad sin haberla. Sin embargo el estado de alerta-protección injustificado, generado por el sistema nervioso no obtiene el reconocimiento de enfermedad, porque objetivamente no la genera. No hay daño en los tejidos. El cerebro mortifica e invalida, pero no destruye células, salvo en estados extremos de excitación. (excito-toxicidad). La migraña, la fibromialgia, no son lesivas, no generan enfermedad. El organismo está sano pero el individuo se siente enfermo, muy enfermo.
Creo que todo este lío se resolvería integrando, de verdad, el sistema inmune y el neuronal (con “nervios” o sin ellos) y considerando la enfermedad como un estado patológico desde el punto de vista funcional, desde la perspectiva del individuo.
Los síntomas sin explicación médica serían enfermedades creadas por errores evaluativos del subsistema neuronal.
Las enfermedades autoinmunes serían enfermedades creadas por errores evaluativos del subsistema inmune.
Habría enfermedades objetivas sin enfermedad subjetiva, sin síntomas, y enfermedades subjetivas sin enfermedad, sin daño.
Está costando que la Medicina integre ambos subsistemas defensivos. Creo que el término “psico” confunde. Bastaría con la referencia “neuro”.
Hay etiquetas diagnósticas para estados subjetivos de enfermedad (migraña, fibromialgia, dolor crónico, depresión) y otras para estados objetivos de daño (cáncer, infección, infarto…)
“Psico”, mente, cerebro, individuo…
Psicologías, psiquiatrías, neurologías, sociologías…
¿Sociopsicopsiqueneuroinmunoendocrinología?
Biología, a secas.
Know pain, no pain
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