Iatrogenia
Los profesionales sanitarios, en nuestro afán de diagnosticar y tratar, a veces generamos perjuicio, I_atrogenia_, efectos colaterales no deseados.
Puede ser peor el remedio que la enfermedad.
No sólo se genera Iatrogenia con los tratamientos, sino también con las etiquetas diagnósticas. En mi opinión, hay etiquetas diagnósticas que son yatrogénicas.
El organismo humano tiene la notable propiedad de adquirir a través de la cultura, habilidades insospechadas: matemáticas, química, física, mecánica, música, pintura… y también medicina, famacología…
Disponemos de una compleja red neuronal que nos capacita para incorporar desde la cultura, a través del aprendizaje, capacidades de todo tipo. Aprendemos a leer, escribir, hacer divisiones y multiplicaciones, reglas de tres y cosas así.
Las que nos interesan son las habilidades sanitarias. Aprendemos medicina, farmacología, fisioterapia, psicoterapia… y el sistema neuroinmune valida o invalida la información y actúa como un profesional.
Al igual que los profesionales externos, ese médico interno puede generar Iatrogenia, perjuicio.
– Me duele la zona lumbar. Tengo mal la columna. He cogido muchos pesos. Me tomo un ibuprofeno.
El médico interior ha dado por sentado que el dolor aparece porque la columna está mal por haberla maltratado con cargas inadecuadas y que un antinflamatorio es una buena opción. No se plantea en el diagnóstico diferencial la posibilidad de que la columna esté razonablemente bien, que el coger pesos no tiene por qué haber generado una lesión, que no existe daño ni inflamación y que podría tratarse de un error de evaluación de amenaza del sistema neuroinmune.
Puede que tras la toma del ibuprofeno el dolor disminuya. Se refuerzan todas las hipótesis previas. No se contempla el efecto placebo ni la implicación del sistema motivacional, que exigía, innecesariamente, esa acción.
Realmente, una vez descartado un daño que explique y justifique biológicamente el dolor, lo correcto hubiera sido desatender, desvalorizar el dolor (no sucede nada, puedo y debo moverme) y hacer sin miedo lo que uno tuviera pensado hacer, sin rumiar negativamente el pasado ni el futuro y, por supuesto, sin autorecetarse ibuprofeno.
El organismo incluye varios profesionales sanitarios en la conectividad de sus circuitos. Serán los que cuiden de usted.
Tal como sucede con los profesionales externos, es fundamental que conozcan bien el oficio los internos, para generar con sus evaluaciones más beneficio que coste.
En mi opinión, etiquetas como migraña, fibromialgia, dolor crónico (sin daño) y otras muchas, son actos de Iatrogenia que imponen estados de alerta-protección injustificados y potencialmente perjudiciales. No aportan nada, sólo efectos secundarios, mortificación e invalidez.
No sólo las terapias generan Iatrogenia Las etiquetas también lo hacen.
Primum non nocebere
Ante todo evitar la Iatrogenia.
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