El significado del dolor

La palabra o significante “dolor”, según la última propuesta de la IASP (Asociación internacional para el estudio del dolor) representa una experiencia distresante asociada a daño real o potencial, con componentes sensoriales, emocionales,cognitivos y sociales.
Es decir:
Una experiencia o contenido de conciencia de la cualidad perceptiva (qualia) “dolor”( todo el mundo sabe lo que es, al igual que sabe lo que es la cualidad o qualia “verde”). Dolor no es igual a “sufrimiento”. “Me ha dolido lo que me has dicho” indica sufrimiento, no dolor (a no ser que ese sufrimiento se especifique como “dolor”).
“Asociada a daño real o potencial”: existe una zona dañada activa o en fase de reparación, cuando y donde se percibe la cualidad dolor (daño real) o un estado físico-químico o biológico con capacidad de generar daño (daño potencial), pero que puede ser evitado, en cuyo caso automáticamente se esfumará la percepción de dolor.
En la anterior definición (1979) se incluía un tercer contexto: 1) daño real, 2) potencial o 3) vivido como tal daño. Sugería interpretaciones confusas (“psicológicas”) y se ha eliminado. En su lugar se dice que todo dolor contiene datos sensoriales, emociones, cogniciones y respuestas sociales.
Realmente en muchos casos no hay daño real ni potencial. No hay componente sensorial (señales de necrosis consumada o potencial) sino información de los tejidos de peor o mejor calidad, que cumplen con su cometido sin exponerse al daño. Es lo que sucedería en los llamados “síndromes de sensibilización central”. Duele y mucho, pero cuando y donde duele no existe riesgo de daño. Lo más saludable para ellos sería que el individuo les mantuviera en forma, con la actividad exploratoria, libre, sin miedo.
En ausencia de señales sensoriales de daño realo potencial, podemos concluir que lo que nutre la cualidad dolor es el resto de los componentes:
Emociones: el miedo al daño, el miedo al sufrimiento, el miedo a las repercusiones negativas, la desesperanza, la rabia y otros estados emocionales de valencia negativa, que condicionan poderosamente la conducta.
Cogniciones: las creencias y expectativas sobre el pasado, presente y futuro del organismo.
Consecuencias sociales: validación o negación del relato del paciente. Efectos negativos en el ámbito laboral y afectivo.
En ausencia de daño real o potencial la cuestión está clara: no hay que ocuparse de encontrar causas en los tejidos sino animar al individuo a que les de vidilla, evitando el miedo fóbico a hacerlo (kinesofobia).Para ello hay que quitar de su cabeza el conjunto de creencias y expectativas que consolidan una idea de tejidos enfermos, desgastados, vulnerables o las etiquetas diagnósticas de males misteriosos e inabordables.
Una vez recuperada la convicción de organismo razonablemente sano y necesitado de actividad, habrá que explicar a los allegados y profesionales que no era el individuo el que se hacía el enfermo sino su organismo, empecinado en exigirle una conducta de enfermedad-lesión porque así lo había evaluado erróneamente.
¿Cómo se construye una idea de enfermedad-lesión de modo equivocado?
¿Es el individuo el que utiliza más o menos conscientemente la información sobre dolores y otros síntomas y se autoinstala en un deseo de sentirse enfermo, como salida a cualquier contrariedad emocional?
¿Es la información de los expertos la que conforma esa idea errónea de enfermedad-lesión?
– Yo sólo sé que me duele.
– Tienes mucho desgaste, artrosis, dos hernias…
Cada organismo es un sistema muy complejo, con muchos componentes interactuando estrecha y bidireccionalmente. La todo es más que la suma de las partes. Un componente aparentemente irrelevante puede generar un estado desproporcionado (“efecto mariposa”).
No hace falta registrar al individuo. Basta con que los profesionales hagamos una rigurosa autocrítica sobre las creencias y expectativas que construimos en los ciudadanos. Eliminaríamos los componentes cognitivos, emocionales y sociales y, en ausencia de daño real o potencial el dolor desaparecería de la conciencia.
¿Sólo hablando? ¿sin ibuprofeno, mindfulness, dietas, natación ni masajes?
No exactamente. Además de explicar hay que aplicar lo explicado, si conseguimos convencer al paciente de los errores evaluativos. Hay que visibilizar patrones motores innecesarios de protección y disolverlos. Hay que motivarle a la actividad, a recuperar objetivos sequisados por el dolor.
Know pain, no pain
Muévase. Sin miedo.
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