Un caso de libro
Médico. Lumbalgia y cervicalgia recurrente. A unos meses de la jubilación, coincidiendo con actividad física inusual, inicia dolor lumbar irradiado con patrón de claudicación en unos 50 metros, que le obliga a sentarse. No hay claudicación en la bici. Convicción de estenosis lumbar severa con expectativas de cirugía con resultado incierto, precisamente ahora que se jubila y estaba programada una apretada agenda de actividad.
Resonancia magnética lumbar: sin hallazgos anormales. Ni asomo de estenosis. En unos días, desaparecen los síntomas. Viaje prolongado de fin de carrera, asintomático.
Era un caso de libro, con todo el aspecto de origen mecánico. No era posible permanecer de pie, y menos aún caminando. Había que sentarse. La posición inclinada en la bici permitía una mínima holgura en el canal lumbar.
Expectativas inciertas en un momento sensible. Convicción de cuestionables resultados en la cirugía.
Confieso que estaba convencido yo también de que en este caso la resonancia mostraría una severa estenosis del canal lumbar. Si bien existen estenosis asintomáticas se me hacía más raro pensar que pueda existir un caso de estenosis clínica, de libro, en una columna con canal holgado, propio de un chaval.
Los síntomas se disolvieron como por encanto al saberse con un canal normal.
¿Será el cerebro, no? Ya ves lo que puede pasar cuando imagina…
Como buen médico, conocedor de la clínica y poco amigo de aceptar explicaciones mentales, “psicológicas”, rehuyó reflexionar sobre el caso y cambió al instante de conversación.
Me parece un excelente caso que muestra lo que pueden dar de sí los factores cognitivos, emocionales y sociales para que aparezca en la pantalla de la conciencia toda la clínica de la estenosis severa lumbar, sin que exista dicha estenosis.
Lo que importa es lo que el organismo imagina, con más o menos acierto.
En este caso imaginó-temió la opción más inoportuna e invalidante: el estreno de la jubilación con todos sus proyectos truncados.
Resultó que no había la tal estenosis temida.
Más bien fue una estrenosis, un efecto del temor a una transición, a un estreno.
¿Qué hubiera pasado si la resonancia hubiera mostrado una estenosis, asintomática hasta la aparición de los síntomas?
Estremece pensarlo…
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