La primera vez
Cuando explico en los cursos el modelo del origen aprendido de la migraña, inevitablemente hay alguien que plantea la objeción de “la primera vez”. - Ya, pero en mi caso yo no sabía qué era la migraña. Nadie me habló de ella. Nadie la padecía en mi familia. Apareció. A partir de ahí, puede ser. Me hice preguntas, fuí al médico… La objeción es razonable. Realmente uno no es consciente del proceso que genera por primera vez la salida al universo de la conciencia de la crisis migrañosa. El aprendizaje es una condición consustancial a la Biología. No existe actividad biológica que no genere aprendizaje, adaptación, error-ensayo-error. Es el mundo de lo inconsciente La función evaluativa es continua y no tiene por qué implicar al sujeto consciente. Sólo cuando la carga cognitiva de esa función supera un umbral, aparece en la conciencia, expresada como dolor, nauseas e intolerancia sensorial. En ese momento podemos saber que la red neuronal evaluativa ha considerado, en base a la información disponible, que la cabeza corre peligro de muerte violenta, que ese peligro ha podido entrar por vía digestiva y que se presiona al individuo a quedarse en casa. Sucedería lo mismo con la primera vez que uno padece una reacción alérgica a las gramíneas. No es que uno haya aprendido conscientemente a generar la condición. Por motivos que se nos escapan, el Sistema Inmune, en ese momento de la primera vez, ha evaluado amenaza en el aire que uno respira, atribuyéndole la capacidad de generar muerte celular, como si el polen fuera un germen patógeno. A partir de la primera vez se escenifica conscientemente la importancia de la información de expertos. - Es una migraña. Es una enfermedad misteriosa. La padecerá mientras viva. Lleve una vida ordenada. Identifique sus desencadenantes. Tome rápido el calmante… Existe un proceso biológico evaluativo, básicamente inconsciente, que puede generar, por la interacción compleja de muchos factores, una crisis, es decir, un errror de valoración de amenaza. Es el momento clave: la interacción con el experto. En función de lo que el experto diga, el error quedará catalogado como error y no como enfermedad misteriosa o, al contrario, se aplicará la etiqueta “migraña” con toda su carga de creencias y expectativas Se iniciará el proceso de tener una migraña como Dios manda. Uno no sabía… Cierto, pero es bueno saberlo, para no caer fácilmente en las redes del error consolidado. Las malas hierbas no las planta uno intencionadamente. Salen. El problema está en si una vez identificadas, las arrancamos o las cultivamos
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