Nuevos cursos para pacientes de migraña
Convocamos una nueva edición del curso intensivo para pacientes de migraña, en Vitoria (1 de Diciembre) y Madrid (24 Noviembre). Para solicitar información del curso de Vitoria tfno 696541479 y para Madrid 661882208.
En las últimas décadas han irrumpido las Neurociencias, un conjunto de parcelas de conocimiento que nos permiten aproximarnos a la actividad de la red neuronal.
Hasta hace poco el estudio del cerebro se centraba en cuestiones psicológicas, mentales, y un tema tan trascendente como el del dolor quedaba fuera del ámbito de competencia cerebral. Se pensaba y, lamentablemente, se sigue pensando por legos y profesionales, que el dolor surge de tejidos estresados o lesionados, fundamentalmente músculos, articulaciones, huesos, es decir, el denominado “dolor músculoesquelético”.
Al cerebro sólo se le concedía la sede del turbulento mundo emocional que podría generar dolor por caminos torcidos, por falsas vías, o por amplificar el proveniente de tejidos en apuros.
Hoy sabemos que el cerebro no se limita a retocar supuestos dolores de tejidos ni a expresar erróneamente las emociones por vías de “somatización”. Los contenidos de conciencia, el sentimiento de dolor o cualquier otro, provienen del cerebro, emergiendo de un complejo proceso en el que se integran datos en tiempo real de los tejidos, con predicciones, hipótesis, temores, deseos y otros componente especulativos. Puede haber dolor en ausencia de daño, en zonas cuyos tejidos gozan de una salud y competencia normal.
La plaga de dolor que azota a la ciudadanía no surge de tejidos estresados, vulnerables sino de una red neuronal defensiva que actúa desde la presunción de peligro y mantiene activos estados de alerta y protección anticipada, sin ningún motivo biológico.
Desde este modo hipervigilante e hiperprotector, cualquier variable cotidiana, meteorológica, alimentaria;, cualquier cambio en la rutina del sujeto, puede disparat el bucle de la alarma y generar una crisis.
La oficialidad atribuye el desatino alarmista a unas neuronas hiperexcitables por mandato genético.
En mi opinion, si algo define a esa red es su pre-disposición genética a aprender, por puro instinto de supervivencia.
Uno no nace con migraña. Aprende, sin ser consciente de ello.
El aprendizaje humano tiene una fortaleza o debilidad, según se mire: está alimentado por información experta. Gracias a la cultura de organismo hemos mejorado notablemente la expectativa de supervivencia. Debido también a esa cultura, estamos sometidos a una alta probabilidad de malvivir en un organismo gestionado por una red neuronal hipersensible, medicalizada, rebosante de etiquetas y terapias.
El antídoto para ese organismo sensibilizado a lo largo del aprendizaje por información experta sensibilizante no es otro que la información sobre los procesos biológicos que subyacen a la migraña y otras etiquetas de sensibilización desaforada.
En los cursos ofrecemos información biológica sobre la gestión defensiva del organismo por parte del Sistema Neuroinmune y los peligros que generan los contenidos de la información experta.
No se pierde nada ilustrándose sobre el organismo, sólo el dolor.
Es una buena oportunidad.
El saber ocupa lugar.
Comentarios (5)
Los comentarios están cerrados.