Visualizar
El dolor no informa de lo que sucede en la zona doliente. Se limita a expresar en la conciencia un estado evaluativo de amenaza a la integridad física, en un lugar, momento y circunstancia del organismo.
Donde duele puede estar sucediendo, realmente, algo amenazante o no estar pasando nada. Alarma justificada o injustificada. La alarma siempre es real. Se padece, pero no siempre la amenaza es real.
Si la amenaza real sucede en la superficie (por ejemplo una herida en la piel), podemos visualizar el suceso que explica y justifica el que aflore dolor en la conciencia.
Si no hay nada visible en la superficie debemos imaginar lo que puede estar pasando en el interior opaco.
Una alumna explicaba a las compañeras del curso su estrategia para controlar la crisis de migraña:
– Visualizo el interior de la cabeza.
La convicción de que no está sucediendo nada amenazante puede generar una “visión” de normalidad o, quizás, de un ajetreo neuronal inmotivado. Mucho despliegue de alerta por una falsa amenaza.
Otra alumna ha enviado recientemente este comentario al blog:
Buenas tardes. Me gustaría compartir mi experiencia por si puede ayudar a alguien. Yo estuve a punto de no ir (a la revisión). Había leído el libro, fui al curso, no rechazaba nada de lo que Arturo nos explicaba pero mi migraña no mejoraba. Es frustrante no ver avances, lo sientes como un fracaso más que unir a la larga cadena de intentos sin resultados. Fui a la revisión, con migraña, la gente contaba sus avances y recuerdo que lloré de impotencia. Y yo, ¿por qué no?.
Curiosamente mantuve contacto con otra chica del curso y un día me dijo que revisara los conceptos de alodinia, nociceptores, copia eferente, etc. Como no los tenía demasiado claros, decidí volver a empezar el libro; subrayar, entender más la parte de biología, familiarizarme con los conceptos. A partir de ese momento empecé a darle órdenes al cerebro con los términos técnicos: Cerramos nociceptores, abortar alarma nociceptiva, cerramos circuitos de SP y CGRP, opiáceos endógenos a tope…….
Poco a poco he ido mejorando muchísimo. Desde el 30 de abril he tomado tres triptanes. No está nada mal, esa es la cantidad que tomaba en una semana mínimo. Por eso animo a todos aquellos que están tardando en conseguirlo a que no se rindan, que vayan a las revisiones, que sigan leyendo el libro, las veces que haga falta hasta que el cerebro se reprograme y modifique sus dolorosos y condicionantes hábitos
Es decir: visualizar. Tomar conciencia de lo que realmente sucede. Apagar lo que no debiera estar encendido. Encender lo que uno necesita para atender a sus tareas.
Hay estados de conectividad que expresan la respuesta de alerta-protección a un suceso nocivo consumado o inminente.
Hay otros que expresan un círculo vicioso imaginativo. Sólo desde y en la conciencia podemos intervenir, para disolver la estructura de la pescadilla que se muerde la cola y engorda. Sólo desde el conocimiento podemos visualizar (imaginar) lo que, realmente está pasando.
Efectivamente las terminales del trigémino han liberado CGRP. Lo hacen siempre que sucede algo nocivo, real o imaginado, preparando el lugar para una reparación que no será necesaria porque no va a suceder nada. Todas las capas de procesamiento de la información están activadas e integradas. Lo imaginado va tomando cuerpo de realidad temida. El dolor, las nauseas, la intolerancia sensorial, afloran. El individuo queda atrapado, integrado, en la red. Sólo él, con su aparente libre albedrío, puede visualizar lo invisible.
– Al final tuve que tomar el calmante.
Tras el calmante se hace la calma. El dolor se desvanece. No hace falta visualizar nada. No pain, no pain. Es lo que importa.
Sin embargo la visualización debiera intentarse. El Sistema motivacional ha mantenido la tensión de exigir la acción de tomar el calmante. Hasta que no se ha ejecutado esa acción calmante, el dolor no ha hecho mas que alimentar el círculo viciado. No existe esa molécula mágica que desbarata la complejidad molecular de un estado de alerta. Sólo apagando la conciencia con un anestésico general podremos eliminar el dolor.
Si la conciencia está encendida lo que procede es visualizar los por qués, conocer la trama que anima el flujo integrado de información errónea y tratar de quitarle fuerza.
El testimonio de Mercedes muestra una de las estrategias. Cada uno da con la suya. No hay éxito garantizado pero la insistencia en el empeño aumenta la probabilidad de acabar disolviendo el bucle.
Visualizar. Proyectar la convicción. Sólo tenemos la imaginación para combatir lo imaginado.
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