El dolor ni informa ni protege.
Acostumbramos a atribuir a la Biología intencionalidad y función.
El dolor, como producto biológico, no es una excepción: informa de que algo va mal y protege la reparación de una zona dañada.
Es la situación ideal, pero no la más frecuente.
En muchos casos el dolor ni informa ni protege. Más bien lo contrario: mortifica e invalida sin ninguna prestación como contrapartida.
Sucedería lo mismo con el sonido del sistema de alarma. No necesariamente informa ni protege. En muchos casos mortifica, confunde e invalida.
El dolor fuerza a buscar información pero no la facilita. Impone una conducta de protección pero no siempre hay algo que proteger.
La emergencia del dolor en la conciencia sólo certifica que la red defensiva se encuentra en estado de alerta por posible incidencia de amenaza física y que esa evaluación lleva consigo una conducta coherente de protección.
El individuo se da por enterado. Solicita información y explora conductas de minimización del dolor.
La clave está en el proceso evaluativo. Si es erróneo, lo que procede es conseguir información de error y disolver la conducta protectora.
– Es un error evaluativo. Procure hacer vida normal.
Si tuviéramos la certeza del error, retomaríamos la vida normal, el movimiento normal.
No estamos instruidos en esa posibilidad.
Explicamos el dolor con cualquier circunstancia inofensiva y acatamos el modo protector, moviéndonos con miedo.
Los profesionales deberíamos normalizar la información del error evaluativo y los consejos de actividad confiada, una vez se ha descartado una causa que explique y justifique ese dolor, es decir, un dolor informativo y protector.
– Tengo dudas doctor. No sé si es un dolor justificado o sólo se trata de un error evaluativo.
Historia clínica, exploración, pruebas si se considera necesario…
– Es todo normal. Es un error evaluativo.
– Gracias doctor. Es lo que pensaba pero quería asegurarme.
El error queda correctamente catalogado como error. Nada de estreses, desánimos, alimentos, excesos y defectos de esto y lo otro… Es un error dar como causa de dolor lo que no tiene ningún fundamento biológico.
– Me duele la rodilla cuando va a cambiar el tiempo… Los días de niebla me duele la cabeza…
El organismo aborrece la incertidumbre. Tiende a dar como causa cualquier casualidad. Si no consideramos la posibilidad del error evaluativo cada incidencia de dolor reforzará dicho error.
– Todo me duele. Ya nada me quita el dolor… Me dicen que no tengo nada… Nervios…
Hay que dar al proceso evaluativo la importancia que tiene. Si hay un error, debe visualizarse.
Consulte a su médico. Le dirá si se trata de un error o hay materia que justifica el dolor.
Así debería ser…
Comentarios (11)
Los comentarios están cerrados.