¡Qué estáis contando!
El 11 Enero en el programa de sobremesa de ETB 2 “Qué me estás contando” se habló de salud y, en concreto, de la migraña. Una de las funciones de este blog es vigilar lo que se dice en los medios de comunicación sobre los temas que nos interesan, y analizarlos críticamente. En un clima de satisfacción por la calidad de la Sanidad Pública Vasca, celebrando la concesión del galardón de excelencia a varios médicos vascos y los avances en especialidades tecnológicas, a la vez que lamentando lo poco o nada que se sabe del cerebro, surgen varias cuestiones, de las que me interesan dos: - 1. Prevención desde el diagnóstico precoz y los hábitos mecánicos saludables: se sugiere la detección precoz de vicios estructurales y funcionales (malas posturas) y su corrección (escuela de espalda) así como el “calentamiento” antes de iniciar la jornada: estiramientos, media hora de bicicleta estática… Ello evitaría “un montón de lesiones”. - 2. La migraña. Testimonio de una paciente. Ha probado “de todo”: homeopatía, reflexología podal, yoga (“porque está relacionado con problemas de espalda, malas posturas…”), dietas. “Nadie me sabe decir por qué: “son migrañas de libro”. Seguramente serán “hormonales”. Aprovechando la presencia del doctor galardonado (Cirujano artroscópico) se le pregunta por su opinión: ” no sabemos gran cosa, cambios de flujo, de presión en el cerebro, edema…” Estamos como en los tiempos de Hipócrates. Interviene Eneko Van Horenbeke, osteópata, explicando que la migraña se debe a una perturbación de los movimientos de flexo-extensión de los huesos del cráneo (“movimiento respiratorio primario”) que son los que inducen la expansión-contracción del cerebro y la circulación del líquido cefaloraquídeo, desde los presupuestos, discutibles de la osteopatía craneosacra. En la migraña ese movimiento estaría perturbado y se “bloquearía” el trigémino. Una intervención osteopática manual, desde la “escucha ” atenta de esos supuestos movimientos respiratorios primarios craneales, aliviaría la migraña. Sé que es un programa de tono distendido y que no era un foro de expertos con ánimo de difundir información contrastada. De todos modos opino que no deja de ser un espacio público en el que se difunde información. En este caso, lo que se da por cierto, no lo es o, en el mejor de los casos, sería muy cuestionable. Del cerebro se sabe mucho, independientemente de lo que supieran los contertulios. El tema postural es más complejo de lo que se dijo. Hay muchas maneras de concebir una “escuela de espalda”. Una de ellas es la que contempla la postura como un movimiento y no como algo estático, que debe ser vigilado y mantenido. Habría sido una buena ocasión para ofrecer una propuesta más actual, invitando a un fisio cualificado. De la migraña también se sabe bastante. Por ejemplo, sabemos que no tiene nada que ver con la “circulación” y sí con la conectividad neuronal. Lo lógico hubiera sido recabar la opinión de un neurólogo. Probablemente hubiera dicho lo que ya todos hemos oído: genes y estilo de vida. Nos hubiera gustado haber tenido la oportunidad de exponer nuestras propuestas del modelo educativo. Es una propuesta sencilla, viable, económica, preventiva, con suficiente recorrido como para demostrar su eficiencia. Los responsables del programa sabían de nuestra existencia y consideraron la posibilidad de invitar a una ex-paciente de migraña. Lo consideraron y lo rechazaron. Esto es lo que hay en información sobre salud en un espacio público. Todo tiene cabida… todo menos lo que también debiera considerarse: la importancia de los contenidos. Cuidarlos, sanearlos, sería la acción de prevención sanitaria de más calado. De cerebro se sabe bastante. Lo suficiente como para ser tenido en cuenta y evitar publicitar ofertas sin fundamento. Otra vez será.
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