Estar y sentirse enfermo
No basta con sentirse enfermo para estarlo. No basta con sentir dolor, cansancio, disfunción cognitiva y sueño no reparador para estar enfermo. Estando enfermo por una gripe uno siente lo mismo pero su organismo está infectado por el virus. Hay destrucción celular y las células del sistema inmune se han movilizado hacia los lugares infectados para neutralizar los virus y comerse (fagocitar) las células infectadas. En la Fibromialgia el organismo está en alerta por evaluación errónea de enfermedad y se han activado los estados de conectividad neuronal que generan en la conciencia sentimientos de enfermedad. Cuando un germen supera las barreras defensivas y penetra al interior para alimentarse y reproducirse a cuenta del huésped, es detectado por las células vigilantes del sistema inmune. Los gérmenes incluyen en su cápsula moléculas necesarias para infectar. Algunas de estas moléculas son reconocidas por el organismo e inducen la respuesta defensiva. Se liberan mensajes de alerta (citoquinas) y el organismo despliega sus armas. Una de estas moléculas, el lipopolisacárido, puede activar la respuesta de alerta, los sentimientos de enfermedad, si se administra a individuos sanos. El lipopolisacárido no nos hace enfermar pero sí nos hace sentirnos enfermos. A altas dosis puede, incluso, matarnos al generar un exceso de respuesta defensiva (shock endotóxico). Lo mismo sucede con el interferón, una molécula mensajera que dispara la respuesta inmune y así interfiere con la replicación viral. El interferón es un medicamento utilizado en diversas enfermedades, con el objetivo de activar la respuesta defensiva inmune. Nos ayuda a superar la enfermedad pero nos genera, a la vez, un intenso e insufrible sentimiento de estar más enfermo que antes de su administración. - Va a hacer un tratamiento con interferón. Así podremos neutralizar el virus de la Hepatitis. Previsiblemente el paciente estará menos enfermo pero… - Me encuentro peor, fatal. Ese medicamento no me va bien. No quiero seguir el tratamiento. No lo soporto. Las moléculas que desenmascaran a algunos gérmenes nos hacen sentir la activación del programa defensivo. Puede que una evaluación errónea de enfermedad por parte del cerebro predictivo-imaginativo haga lo mismo: activar los mismos sentimientos que el interferón o el lipopolisacárido. Es una hipótesis. De ser cierta la hipótesis, habría que centrar la intervención en desactivar la convicción de enfermedad, no en reforzarla. - Tiene usted Fibromialgia. Es una enfermedad misteriosa e irreversible. Está reconocida por la OMS. Si la hipótesis del error evaluativo es correcta, estaríamos haciendo un flaco favor a los pacientes, ratificando su condición de enfermos. - No está usted enfermo, aunque se sienta fatal. Su cerebro gestiona el organismo como si hubiera una amenaza constante de enfermar. Es una hipótesis. Desde esa hipótesis se puede trabajar con los pacientes para conseguir la convicción de salud. La doctora Barrenengoa desarrolla en Vizcaya un programa educativo con grupos de pacientes de Fibromialgia desde esta presunción. Los resultados son excelentes. Es una hipótesis, claro. Tan respetable como la contraria.
Comentarios (7)
Los comentarios están cerrados.