Arturo Goicoechea

Dar y quitar ideas

Arturo Goicoechea · · Actualizado:

Este sábado hemos tenido la 23ª edición del Curso intensivo para pacientes de migraña, doce víctimas del despropósito cerebral que cocinan la genética y la cultura humanas.

La red neuronal es una compleja arquitectura de neuronas que toman datos de la interacción del organismo con el entorno, los memorizan y los procesan en busca de patrones que puedan predecir las consecuencias de esa interacción y así minimizar los riesgos con posibles estrategias de protección.

Va a haber tormenta. Quédese en casa.

Suponemos que la red neuronal de otras especies construye con los datos de sus neuronas una idea del mundo real, con más o menos miedo, con más o menos respuestas innecesarias de evitación.

Nuestra especie habita un mundo imaginado, que contiene una proporción variable de realismo.

La migraña responde al mundo imaginado. Realmente, no está pasando nada ni va a pasar, aun cuando se den todas las circunstancias (desencadenantes) que los expertos agoreros dicen que pueden generar la tormenta perfecta. Ni el viento sur, ni el chocolate, el alcohol, el estrés, las hormonas, el hambre, el sueño escaso o excesivo son una amenaza. Sólo el cerebro humano puede construir en su universo imaginado una convicción de amenaza y actuar como si esa amenaza fuera a cumplirse. Peor aún: interpreta la crisis migrañosa como una prueba de que la amenaza se ha cumplido.

– ¡Peligro! Va a haber tormenta.

– Migraña. Ha habido tormenta.

Los psicólogos llaman a esta falacia sesgo de confirmación o, también: falacia del _post hoc ergo propter hoc (_después de, luego a causa de…).

Se confunde el efecto con la causa.

Dicen los neurólogos que la red neuronal migrañosa tiende a construir tormentas migrañosas por su condición genética tormentosa. Uno sabe si tiene esa condición, si padece crisis.

– Es una enfermedad genética

La cultura, el aprendizaje, no cuenta.

Se podrían construir muchas hipótesis alternativas: una de ellas podría ser: hay una genética de la obediencia a los contenidos culturales. Los migrañosos son más sensibles (sumisos, obedientes, domesticables) o más temerosos a lo que la cultura proclama.

Si la cultura tuviera gran parte de culpa, anunciando absurdamente tormentas tras todo tipo de circunstancias, las redes neuronales genéticamente más crédulas, padecerían las consecuencias del bombardeo de malos augurios.

Es una hipótesis, claro.

Unos ponen la idea de los genes y otros intentamos quitar esa idea de la cabeza.

Unos ignoran la cultura y otros sugerimos que se debe contar con ella.

En el curso tratamos de quitar ideas y dar las contrarias para ver si se imponen.

En general, el alumnado lo ve lógico.

Lo comprenden, lo aceptan y lo aplican, cada cual a su modo. Juegan con las nuevas ideas, para ver si con otros datos y otras expectativas y creencias, el cerebro no vislumbra tormenta en un día soleado.

En general, el cambio de ideas se produce y como consecuencia disminuyen las estrategias de protección innecesarias, las crisis, el consumo de fármacos, la “vida ordenada”.

– Le doy una idea: ¡quítese esa idea de la enfermedad genética de la cabeza!

Buen tiempo para vivir. Salga. No tenga miedo.

No era una tormenta real.

Una cosa es el tormento real y otra la tormenta imaginada.

La migraña es tormentosa pero todo responde a ideas que deben quitarse para poner las contrarias.

Cuide la imaginación de su red neuronal.

Ocúpese en saber.

El saber ocupa un lugar en la red.

Tenga cuidado con las ideas que le sugieren los expertos.

No siempre son fiables.

Son producto de su imaginación.

Comentarios (2)

norberto
Excelente Arturo. Gracias
Àlex Seguí
Solo comentar que tuve la suerte de estar en esta 23ª edición. Que me soprendió la lucha constante (y diaria) de algunos de los presentes con la migraña y que por descontado Arturo, eres un crack ! Solo lamento la falta de repercusión y de debate sobre esta alternativa. Esto hay que camiarlo. Pero ya !! Saludos Àlex

Los comentarios están cerrados.

El contenido de este sitio web tiene únicamente fines informativos y educativos y no sustituye el diagnóstico, asesoramiento o tratamiento médicos. Si tienes preguntas o preocupaciones sobre tu salud, ponte en contacto con tu médico.

Al navegar por este sitio web, aceptas no hacerme responsable de los daños derivados o relacionados de la información proporcionada en el sitio web.

Este sitio web incluye enlaces a GoiGroup, su marca asociada.