Con los fisios
Este fin de semana pasado hemos dado en Vitoria, los fisios Asier Merino y Maite Goikoetxea y yo, otra edición del curso de “Dolor y movimiento”. Treinta alumnos, en su mayoría fisios. El curso ha constado de 12 horas de teoría, en las que expuse los nuevos paradigmas de la Neurociencia sobre ambas cuestiones, y otras cuatro de aplicación práctica en la clínica.
La evaluación ha sido buena-excelente.
Una objeción: demasiada teoría para tan poca práctica.
Una recomendación: menos teoría y más práctica. Aceptamos la propuesta y para próximas ediciones habrá menos complejidad teórica y más aplicación de los nuevos conceptos.
Este “finde” me recluyo con nueve fisios en una casa rural.
Contenidos: 1) actualización teórica en aspectos neurológicos del dolor y movimiento (nocicepción; teoría del código común; reclutamiento de unidades motoras; evaluación neurológica; conceptos básicos de electromiografía) 2) intercambio de experiencias en la aplicación de la Pedagogía en Biología Neuroinmune.
Los nuevos paradigmas van calando con fuerza entre los fisios jóvenes. No hay retorno posible a la Fisio tradicional. No tiene sentido ignorar o desapreciar esta marea de nuevo conocimiento biológico. La red neuronal está ahí, gestionando en un universo integrado datos sensoriales de los tejidos, cogniciones, estados emocionales, patrones motores y evaluaciones de coste-beneficio.
El cerebro no se limita a hacer un fotoshop psico-emocional a la información sensorial, sino que predice el estado del organismo y genera estados conectivos, que a veces sólo contienen miedo irracional, es decir: dolor, cansancio, desgana y patrones disfuncionales (protectores) de movimiento.
El dolor forma parte de una acción protectora. Esa acción emerge de un estado evaluativo y no siempre ese estado contiene sensatez, inteligencia.
La función más complicada del organismo es la gestión de su seguridad física y social. Lo fácil para el cerebro es abusar del miedo. No tiene más que dejarse llevar de sus instintos protectores y del alarmismo cultural.
La estrategia del miedo y la domesticación cultural lleva a la medicalización de la vida, es decir, del aprendizaje; al consumo de etiquetas diagnósticas y terapias.
Asier Merino mostró a los alumnos, con dos casos in vivo (dos alumnos), cómo se aplica con sorprendente y brillante sencillez la complejidad de los conceptos previamente expuestos a la corrección de patrones motores protectores, innecesarios y profundamente perturbadores.
Por supuesto; “hands on” y “brain on”. El off no tiene sentido.
Afortunadamente hubo 3 médicos y una psicóloga.
El lunes nos reuniremos varios médicos de Atención Primaria para poner en marcha en Pasajes de San Pedro, cursos para pacientes.
La integración de Médicos de Atención Primaria y Fisios contiene un potencial enorme. Las autoridades sanitarias debieran ser conscientes de ese potencial y apostar firmemente por esa pareja (fisios y médicos).
Sólo hace falta proteger y apoyar el activo humano, dispuesto a aplicar con pasión y competencia profesional, el nuevo modelo.
Anuncian “mal tiempo” (¿?) para Ea (casa rural). Lluvia para paliar la sequía.
No importa.
Buen tiempo para emplearlo en charlas con los fisios.
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