Detractores
Los contenidos de los cursos a pacientes de migraña son radicalmente contrarios a lo que se predica en las tesis oficiales y alternativas.
Sostengo que la migraña se aprende y puede desaprenderse frente a la propuesta del origen genético-misterioso e irreversible.
El alumnado generalmente comprende y acepta la hipótesis cultural y aplica lo que aprende, con buenos resultados. Menos sufrimiento e invalidez, más libertad y menos fármacos.
Cuando comentan la experiencia topan con la incomprensión y rechazo de allegados y profesionales. No se comprende ni acepta que “sólo hablando” pueda conseguirse algo, en una mente normal.
Sólo cabe una explicación: el dolor era psicológico. De otro modo no puede desaparecer sin el auxilio del ibuprofeno o los triptanes.
La propuesta cultural tiene muchos detractores, especialmente entre los neurólogos.
La rechazan de plano, sin aportar ningún argumento. Quizás la falacia ad verecundiam, el argumento de la autoridad, los “expertos”.
Llevo defendiendo mis propuestas más de 25 años. Individualmente, en la consulta y en grupos desde que me jubilé, hace 5 años. Publiqué mi primer libro (Jaqueca, análisis neurobiológico de un dolor irracional) en 2003 y edité el blog, junto al segundo libro (Migraña, una pesadilla cerebral) en 2009.
Me dieron la oportunidad de exponer mi tesis ante diversos colectivos de neurólogos y no he encontrado en ningún caso respuesta alguna, ni afirmativa ni positiva.
El alumnado se pregunta por qué esta propuesta no tiene más difusión y aceptación, dado que su aplicación es sencilla, económica y eficaz.
El cambio de paradigma siempre encuentra el desprecio y resistencia de lo que Thomas Kuhn denomina “ciencia normal”.
La corrección político-social tiene más fuerza que la corrección biológica. Cualquier teoría que cuente con la aceptación social se acepta como válida por un colectivo numeroso por más descabellado que sea su soporte argumental.
Los fármacos, la acupuntura, la homeopatía, los masajes, la relajación, las dietas, la meditación… Todos son válidos socialmente.
La educación en Biología del dolor, la deconstrucción de todas las falsedades que alimentan la migraña, es inaceptable. Tiene tufo a lavado de cerebro, a secta de iluminados.
Estaría encantado de someterme a un debate conceptual entre lo que sostengo y lo que pueda rebatirlo. Como es altamente improbable que ese debate aparezca, lo iniciaré yo en este blog, confrontando lo que aquí se dice con lo que oficialmente se da como científicamente válido.
¿Es la migraña una enfermedad genética misteriosa e irreversible?
¿Hay alguna alternativa a la vida monacal y las terapias?
Dicen los neurólogos que esto es lo que hay.
Digo yo que lo que se aprende puede desaprenderse.
Empezaremos en la próxima entrada por los genes.
¿Existe la cacareada genética de la migraña?
Siempre hay una genética. La migraña es una enfermedad de genes humanos. Esa genética exclusiva de nuestra especia contiene la clave de su origen. Necesariamente.
Hasta mañana.
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