Fibromialgia. Salvar el pellejo
En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira; todo es según el color del cristal con el que se mira, dijo Campoamor, mirando el mundo a través de su propio cristal.
Investigadores de INTIDYN (Integrated Tissue Dynamics), un instituto dedicado al estudio de posibles alteraciones en tejidos en los que se supone puede haber problemas, cuyo objetivo es el de abrir nuevos tratamientos farmacológicos, han proclamado que el problema de la fibromialgia no está en la cabeza sino en la piel. La fibromialgia es un problema neurodérmico: las terminaciones nerviosas que se ocupan de abrir unos canales que comunican arteriolas y vénulas de la piel de la planta de los pies y la palma de las manos son muy abundantes en las pacientes de fibromialgia y eso lo explica todo, dicen.
El trabajo está esponsorizado por la Industria farmacéutica e incluye el sonsonete habitual de que esta investigación abre el camino a nuevos fármacos. De momento y mientras lleguen las novedades, se recomienda la utilizacion de los inhibidores de la recaptacion de serotonina y noradrenalina (facilitados por los sponsors del estudio), que, dicho sea de paso, no alivian demasiado.
Los canales arteria-vena funcionan habitualmente como moduladores de la temperatura corporal. Si hace calor se cierran y la sangre circula por los capilares de la piel de palmas y plantas, facilitando (junto con el sudor) la refrigeración. Si hace frío los canales se abren y la sangre no llega a los capilares pues pasa directamente de las arteriolas a las vénulas. De este modo la piel de la palma de las manos y plantas de los pies están pálidas y frías y se evita la pérdida de calor.
Las pacientes (el estudio se limita a mujeres) de fibromialgia tienen excesiva inervación de los canales. No hay mención a correlacion con síntomas. El estudio se refiere sólo a hallazgos de biopsias de piel.
Ya tenemos el dato: en 24 mujeres, los canales tienen más terminaciones nerviosas. Nos queda la explicación del cuadro clínico: para los autores todo está meridianamente claro: las manos y los pies roban sangre al resto del organismo y eso hace que, por ejemplo, los músculos se queden sin ella cuando más la necesitan. Eso genera dolor y fatiga. Hay más ácido láctico e inflamación de bajo grado (¿realmente haylos?) y “eso explica tambien el aumento de la actividad cerebral”. Lo que se describa en la cabeza (alteraciones cognitivas, variables de neuroimagen y morfometrías corticales) viene de la piel, de la apropiacion indebida de sangre.
Supongamos que el dato (hiperinervación de los canales) sea cierto. Probablemente lo sea. ¿Qué lo origina? Nada se dice. ¿Podría tener alguna relación con “la cabeza”?
He revisado algunos trabajos de los autores. Hablan de “vías de transmisión del dolor”. No pasan el test del léxico. Periferalistas obstinados que aborrecen lo “psicosomático”.
Ultimamente han aparecido trabajos que describen variables en las fibras amielínicas (Fibras C), las “fibras del dolor”. No hay duda de que en la fibromialgia el organismo no funciona como debiera. Si ponemos la lupa en la sustancia P encontraremos datos de la sustancia P. Si estudiamos la morfometría cortical, encontraremos datos, si hacemos biopsias de piel para cuantificar terminaciones de fibras C, encontrarán algunos menos terminaciones en la piel de extremidades y dirán que la fibromialgia es una neuropatía de fibra fina. Si estudiamos los puntos gatillo encontraremos puntos gatillo y sostendremos la propuesta de que lo fundamental son los puntos gatillo, etc, es decir, Campoamor.
Esta vez ha tocado la novedad a los canales arteriovenosos de la piel glabra (sin vello) de palmas y plantas. No se estudiaron los labios menores de la vulva ni el pene (eran mujeres).
Puede que el colectivo de pacientes haya leído con esperanza la noticia: “la fibro no es cosa de la cabeza”; nuevas perspectivas…
Puede que algunas ya estén desencantadas de oir propuestas.
Nosotros seguimos fieles a nuestro cristal: la fibromialgia es una de las muchas formas clínicas de expresarse un estado de sensibilización central: ya conocen nuestra opinion: un organismo razonablemente sano gestionado por un cerebro equivocado.
Cerebro no es igual a individuo. Cerebro no quiere decir psicológico ni psicosomático. Las neuronas son células. La cultura condiciona la conectividad, la serotonina, la noradrenalina, la dopamina, la sustancia P, el que uno se ponga colorado y… ¿por qué no? el que tenga más o menos terminales nerviosas en las comunicaciones entre arterias y vénulas.
La cultura es biología. Quizás no la podemos cuantificar pero sí cualificar. Los datos, una vez reproducidos y validados, siempre deben ser respetados. Las hipotesis deben contemplar todos los datos y contener calidad científica.
Este estudio, en mi opinion, no la tiene.
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