La migraña en tiempos de crisis.
Se ha celebrado estos días en Granada el XXXIII Congreso de la semFYC (sociedad española de medicina Familiar Y Comunitaria). En la selva de mesas y comunicaciones destacan, para nuestros particulares intereses, aquellas dedicadas al dolor y, más específicamente las referidas al dolor de cabeza.
Nuestro grupo de San Martín presentó una comunicación breve oral, ante un escaso auditorio formado exclusivamente por los médicos que presentaban comunicaciones similares. En unos pocos minutos expusieron los resultados espectaculares de la aplicación del programa pedagógico en grupos. Bueno, bonito y barato. Afrontamiento centrado en la formación del paciente. ¿Qué más se puede pedir?
En una mesa redonda se ofreció la actualización en dolor de cabeza. Me consta que los ponentes conocían el trabajo de nuestro grupo. La “actualización” desgranó el sonsonete habitual, predecible, de los tópicos congelados del dolor y, por supuesto, no contempló ningún concepto actual vivo, caliente, de la Neurociencia del dolor. Desde luego no hubo mención al trabajo de unos compañeros, alejados geográfica y conceptualmente.
Hubo turno de preguntas. Alguien se interesó por el mecanismo del aura en la migraña. Desde la mesa se contestó que era debida a vasoconstricción. Un componente del grupo de Vitoria le hizo ver con argumentos y bibliografía que su afirmación no se ajustaba a la evidencia actual y le recordó las excelencias del afrontamiento pedagógico. No hubo respuesta. Tampoco hubo posibilidad de diálogo después de la sesión.
En la prensa, uno de los ponentes desgrana datos sobre el volumen insufrible del sufrimiento migrañoso y sostiene que la crisis ha cargado también contra los migrañosos. El estrés ya se sabe…
En el Congreso se ha hablado mucho sobre el papel de la Medicina de Familia y Comunitaria en tiempos de austeridad, de la importancia de la formación del padeciente, de su “empoderamiento” como sujeto activo y no como objeto pasivo. Se han presentado muchos proyectos de investigación. Muchos lamentos de profesionales quemados, hartos de limitarse a prescribir lo que los especialistas dictan.
En Vitoria, en el Centro de Atención Primaria de San Martín, un grupo entusiasta de Médicos de Familia han desarrollado una propuesta revolucionaria que consigue en unas pocas sesiones de Pedagogía en Biología del dolor, quitar la venda del adoctrinamiento en las falacias del dolor, reducir drásticamente (más del 80%) el dolor y el consumo de fármacos y devolver la esperanza a los padecientes y a sus hijos.
Intentamos tener más presencia en el Congreso. Sólo conseguimos la comunicación oral. La calderilla. En las mesas, una vez más, lo ya sabido, bendiciendo lo de siempre sin más argumentación que la autoridad de quien lo dice y esponsoriza. Lo grave no es que lo que se predica no sea cierto y esté falto de actualización sino que se ignore aquello que puede facilitar la salida del infierno.
Sostienen los Médicos de Familia que hacen lo que los Neurólogos dicen que hay que hacer y que su prescripciones de triptanes y preventivos son similares a las de ellos. Se sienten así seguros de seguir la mejor de las prácticas posibles, la que los especialistas dictan.
En Vitoria, en el Centro de Atencion Primaria de San Martín, se ofrece otra vía. Una propia, especialmente útil para una Medicina Familiar, Comunitaria, moderna, científicamente validada, propia, rentable desde todos los puntos de vista.
Parece que los dirigentes locales aprecian el esfuerzo y el potencial de la propuesta. Veremos.
En Granada, en el Congreso de la semFYM, hemos sentido, lamentablemente, el des-aprecio de la jerarquía y del gran público.
¿Tiempo de crisis para la migraña? ¿Recortes? ¿Estrés?
Tienen ustedes la Pedagogía. Buena, bonita y barata.
¿Qué necesitan para actualizarse… de verdad?
¿Qué argumentos tienen para seguir callados?
¿Por qué no quieren escuchar?
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