Curso de dolor y movimiento
El 24 y 25 de Mayo damos nuestro primer Curso de dolor y movimiento, en Vitoria, en el Centro de Fisioterapia de Asier Merino.
El curso dedica especial atención a la actualización en Neurofisiología del dolor y a la interacción estrecha entre este y la organización del movimiento.
Tendemos a pensar que el dolor “músculoesquelético” surge de una estructura y/o función degradada del aparato locomotor y que la participación del Sistema Nervioso se limita a la recepción de “señales dolorosas” que provienen de los nervios que recogen la información de los tejidos y a una modulación de esas señales, facilitadora o inhibidora, dependiente de estados emocionales, cognitivos, afectivos o vigilantes del individuo.
El profesional intentará proteger los tejidos degradados a través de la higiene postural y la pedagogía del movimiento así como con ejercicios de fortalecimiento de la musculatura de la zona doliente. Las “escuelas de espalda” convencionales cumplen con este cometido.
Desde otra perspectiva se puede centrar el problema del dolor en una evaluación sensible cerebral que organiza el movimiento desde una perspectiva alarmista seleccionando patrones motores de finalidad defensiva claramente disfuncionales y perjudiciales.
La pedagogía de la “espalda” se puede conceptualizar, así de dos modos, no necesariamente contrapuestos:
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Partiendo de un concepto normativo de cómo debe ser y actuar el aparato locomotor, detectar y corregir las variables definidas como disfuncionales e instruir al alumno en hábitos y ejercicios saludables.
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Desde la perspectiva del factor evaluativo concienciar al paciente de la importancia de la participación del cerebro en la generación del dolor y en la distorsión de los patrones motores.
El primer enfoque intenta proteger una zona vulnerable y el segundo evitar el miedo a mover una zona evaluada (puede que erróneamente) como vulnerable. Por un lado tenemos el miedo al movimiento y la contención de ese miedo a través de una mejora de las condiciones locales (estructurales y funcionales) y por otro el miedo al miedo al movimiento enfocando la atención hacia la recuperación de una motilidad liberada.
Una gestión sensata del profesional y del padeciente puede incluir e integrar aspectos rentables de ambos enfoques.
Desde la perspectiva moderna de la Neurociencia del dolor es necesario conocer en profundidad la importancia de la función cerebral evaluativa y acoplar los nuevos paradigmas a la valoración que el profesional hace sobre origen y resolución del dolor.
No se trata de contraponer pedagogía de la espalda y pedagogía neuronal sino de integrarlas en una visión más acorde con las evidencias científicas actuales.
El dolor crónico contiene una narrativa, una historia que puede incluir tanto sucesos de daño allá donde duele como valoraciones alarmistas que mantienen la proyeccion del dolor aun cuando ese posible daño inicial ya no implique una amenaza ni una vulnerabilidad que debe protegerse.
Animo a los profesionales interesados a participar en el curso.
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