El misterioso origen de la migraña
La migraña es una enfermedad cerebral de origen genético cuyo origen se desconoce.
Eso se dice.
– ¿Conocemos el origen de la migraña?
42 de los 65 padecientes consultados respondió NO, es decir, un 64%.
Nos queda un 36% que piensa (o desea) que sabemos qué sucede en la cabeza. Si les preguntamos por ese supuesto origen conocido las respuestas son variopintas y poco consistentes.
Los profesionales proponen un origen adaptado a su terreno, al color del cristal con el que miran los asuntos del organismo.
Dicen los Oftalmólogos que una vista mal regulada puede generar dolor por el esfuerzo de acomodación. Los maxilofaciales ven el problema en unos músculos faciales tensos o en una articulación témporomandibular disfuncional, los Otorrinos en una sinusitis, los Odontólogos en maloclusiones dentales, los Fisios en contracturas y puntos gatillo, los Traumatólogos en artrosis.
La migraña aparece como consecuencia de una variada gama de perturbaciones de todos y cada uno de los recovecos anatómicos y tejidos de la cabeza, cuello y cara.
Esto en lo que se refiere a la problemática local, allí donde duele. Nos quedan los disturbios y trastornos sistémicos: las hormonas, el estrés, la alimentación, la contaminación, lo holístico, psiconeuroinmunoendocrinológico.
Todo puede conducir a la migraña. Desviaciones conocidas y desconocidas.
Los neurólogos lo tienen claro: son los genes. Andan en ello y pronto los conoceremos y podremos bloquearlos o definir los perfiles de cada individuo para prescribir a la carta, según las mutaciones migrañosas de cada cual, el remedio específico.
Actualmente hay una propuesta genérica para todos los dolores, realmente espectacular: el origen del dolor está en el dolor mismo. El dolor es causa, patología y consecuencia. El origen del dolor está en la “enfermedad del dolor”. Esa estrategia ya funcionó con otros padecimientos: el origen del desánimo está en “la depresión”, el del desasosiego en la “ansiedad” y el de las ganas de comer en el “hambre”.
– Estoy desanimado. Tengo depresión.
La Neuroimagen ya ha certificado la Teoría de la enfermedad. Aquellos que tienen dolor crónico, recurrente, acaban con la corteza cerebral encogida. No se precisa qué es la causa y qué la consecuencia, si el dolor o el encogimiento cortical. El caso es que los que sufren dolor crónico tienen cambios cerebrales y eso hace que les duela. Su cerebro no está normal y por eso duele.
-Me duele mucho la cabeza
– Tiene usted cefalea
– ¿Eso qué es?
– Una enfermedad que produce dolor de cabeza. Tiene que evitar tener dolor…
A los deprimidos se les aconseja no desanimarse y a los doloridos no dolerse.
– Tienes que poner de tu parte. Procura evitar el dolor. No pienses en él. Piensa que no te duele.
El dolor hay que atajarlo pronto. De otro modo se agarra a las neuronas y las achicharra. Consulte a su médico, a su farmacéutico…
Los padecientes buscan alivio en los fármacos o en cualquier otra propuesta que resulte eficaz.
– Le duele porque abusa de los analgésicos.
El padeciente está atrapado entre el dolor y los remedios. Tanto uno como otro le empujan en la dirección de la cronificación.
– Tiene que evitar el dolor y los analgésicos.
– ¿Entonces qué hago?
– Tiene que poner de su parte.
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