Enfermedades de mujeres
El dolor irracional, erróneo, el que aparece sin que ninguna lesión o enfermedad de los tejidos detectable lo justifique, anida especialmente en el organismo femenino.
Antaño preguntábamos (a los varones) si tenían “enfermedades de mujeres”. Era el modo “educado” de interesarse por posibles enfermedades venéreas. Lo lógico hubiera sido preguntar a ellas si tenían “enfermedades de varones” pero no había lugar a esa cuestión.
Los grupos de migraña están mayoritariamente formados por mujeres. Sólo un exiguo 10% corresponde al varón. La migraña es una “enfermedad de mujeres”. No es la única entre las enfermedades que rezuman dolor. Véase, por ejemplo, la fibromialgia.
Las mujeres con migraña tienen hijos e hijas con migraña. A la carga del dolor propio se añade la angustia de la transmisión de la condición dolorosa a sus criaturas.
– Decidí no tener más hijos para no transmitirles la enfermedad.
– Le quité el pecho para poder tomar analgésicos
– Tengo un hijo de seis años que ha empezado ya con dolores de cabeza…
Las madres migrañosas quieren librar a sus criaturas del infierno que ellas soportan. Buscan desencadenantes para evitarlos, les educan en el camino de la vida ordenada, les facilitan con diligencia el calmante… Acuden al especialista para que impida la condición migrañosa…
– Su hijo tiene migraña. La ha heredado de usted.
Sostienen los neurólogos que la migraña está escrita en los genes y que nada impedirá que se cumpla la maldición. Sólo quedará la abnegación, el pastillaje, la vida “sana”.
Nada dicen del aprendizaje, de lo que se transmite por observación-imitación-instrucción.
Las madres migrañosas son, sin saberlo, una pieza clave en la generación de la migraña. Transmiten la condición, no por unos extraños genes que hacen que duela sólo la cabeza, a veces sólo media cabeza, sino porque adoctrinan inconscientemente en la crianza del cerebro alarmista y dependiente de terapias.
En los grupos de migraña las madres migrañosas descubren su papel adoctrinador y cambian su chip de angustia hipervigilante por el del corte de mangas a su cerebro y a la cultura que lo parió. Una vez hecha la luz en los circuitos propios proyectan su liberación a sus hijos…
– Amá, me duele la cabeza…
– No te preocupes hijo, no pasa nada.
La migraña es una enfermedad “de mujeres” que transmiten y padecen las mujeres.
Las mujeres no paren hijos migrañosos, los preparan e ilustran para la irracionalidad migrañosa.
¡Maldita la cultura que la parió… a la migraña!
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