Grupos de dolor lumbar (XIV). Inercias

La aplicación de la Pedagogía en Neurobiología del dolor como fórmula de ayuda no es fácil. Hay mucho escollo en el camino.
Partimos de un absoluto desconocimiento previo. Todo lo que contamos no sólo es novedoso sino contrario a lo que se da habitualmente como cierto. Puede que haya pacientes “buscadores de novedad” que se sientan motivados por la oferta pero es más probable que aparezca el recelo ante lo que perturba el equilibrio de lo que se da por cierto en el grupo.
El dolor tiene una notable fuerza de convicción para hacer creer a quien lo padece que allí donde duele algo va mal y debe ser identificado y reparado. Si duele sobre la zona lumbar y el dolor varía con posturas y esfuerzos o reposos es razonable pensar que la columna no es apta para la brega mecánica, bien por fallos en su estructura (simetrías, curvas, rectas, artrosis, estrecheces) y/o estabilidad (musculatura inadecuada) o excesos en la carga cotidiana que le obligamos a soportar.
– El problema no está en la columna sino en el cerebro.
Así empieza el curso.
– No tenga miedo a las malas posturas. Tenga miedo a tener miedo a las “malas” posturas…
Suma y sigue. Derribar mitos mecánicos no es sencillo.
– Pues me han dicho…
El mercadillo de las ofertas sobre orígenes y remedios es variopinto pero gira en torno a la columna o al dolor-inflamación como algo añadido perjudicial que debe corregirse pues aliviando el dolor-inflamación (parece que) mejoramos la condición del tejido doliente.
– Hoy hablaremos de los nociceptores…
Los ciudadanos aceptan que existan receptores del dolor que lo detectan allí donde duele y lo conducen hasta el cerebro para que sea valorado. Lo siguen explicando así en Facultades y Congresos.
– No existen receptores de dolor. El dolor no se genera en la zona (aparentemente) doliente. El cuerpo está representado en el cerebro, es un espacio-tiempo en el que se escribe un relato apoyado en pasado, presente y futuro, en experiencias propias y ajenas y lo que los expertos dicen… Hay receptores de daño consumado o inminente. Sólo hay un receptor de dolor: la conciencia de cada individuo.
Parece que el dolor y el daño van a la par. Peor está lo que más duele. A veces sí. En dolor crónico, casi nunca.
– El dolor es una decisión-opinión cerebral. Es una acción defensiva del cerebro.
No es cierta la secuencia: estímulos dolorosos-percepción de dolor-interpretación-proyección del dolor a la conciencia-acción. El dolor es una acción, el resultado de un proceso continuo de evaluación de riesgos. No hace falta estímulos nocivos. No se espera a que los tejidos corran peligro inminente. Basta con que el sistema valore amenaza para que se proyecte el dolor a la zona donde se tema que algo suceda.
– El cerebro se equivoca. Los expertos en dolores y columnas también pueden andar equivocados. Es un error desconsiderar el papel del cerebro, tan grueso como ignorar el papel de unos tejidos en apuros.
Si el problema es de un cerebro equivocado, excesivamente alarmista y protector, que gestiona la actividad de una columna apta para el servicio de modo restrictivo y penalizador… algo habrá que hacer con el cerebro y dejar a la columna en paz para que se mueva sin miedo utilizando todo el grado de libertad que le confieren las infinitas combinaciones de músculos y articulaciones.
– Tiene que reconquistar su vida normal, su programa truncado, sus aficiones, la bicicleta, el sofá después de comer, abandonar la natación si la odia, el calzado y silla “adecuados”…
El miedo al dolor alimenta el miedo a la violación de la norma socialmente adecuada.
– No me atrevo a moverme, a dejar los fármacos, los masajes, los estiramientos, el psicólogo…
Siguen cayendo temas: reparación de tejidos, inflamación, copia eferente, sistema de recompensa, efecto placebo-nocebo… El temario es amplio. Cristina entrega a los alumnos apuntes, entradas del blog… Asier pregunta al comienzo de las clases: ¿Habéis trabajado?
El alumnado no siempre tiene clara su aportación.
– Pensar sobre los conceptos. Utilizar la imaginación. Pensar el movimiento. Confianza, articularidad… justo lo contrario de lo automatizado…
Hoy repasaremos conceptos, hablaremos de las trampas del sistema de recompensa y quizás pongamos fin al curso o concedamos una prórroga global o individual… Pasaremos una encuesta para hacernos una idea de lo que hemos conseguido.
– Hummm… Puede que el dolor de cabeza esté en la cabeza pero el de la columna es otra cosa… La columna es la columna: los pesos, las posturas, los discos, los nervios, las contracturas…
Ya les contaré…
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