Onda de depresión cortical propagada

A mediados del pasado siglo Leao describió una respuesta cortical sorprendente. Al estimular una zona de la corteza cerebral, tras un breve chisporroteo, se producía el silencio eléctrico (depresión cortical) en la zona estimulada y ese silencio se propagaba a una velocidad fija por la corteza vecina. Al cabo de unos minutos la zona silenciada recuperaba la actividad y una nueva onda, esta vez de recuperación volvía a reactivar la corteza silenciada previamente. Algo así como echar una piedra a una superficie de agua con rugosidades y provocar una onda de alisamiento que se propaga por el lago…
Leao era migrañoso y su hallazgo le sugirió al momento una relación con sus auras visuales.
Lo que entonces no era mas que una hipótesis fue cogiendo cuerpo (con la resistencia de la teoría vascular dominante) hasta conseguir asentarse como cuestión fundamental.
Una crisis de migraña no se inicia por dolor sino por cambios en el delicado equilibrio de iones, neurotransmisores, pH… a uno y otro lado de la membrana de las conexiones de la corteza (visual, lenguaje, sensitiva). Si se rompe el equilibrio esas conexiones no pueden generar señal eléctrica y aparecen los síntomas del aura, generalmente visuales.
En los animales de laboratorio podemos provocar ese fenómeno perturbando directamente la corteza con estímulos mecánicos, eléctricos, químicos… tras abrir un agujero y exponer la corteza.
Cualquier teoría que quiera explicar la migraña tiene que explicar la génesis de la onda de depresión cortical propagada.
Para los neurólogos el dolor aparece porque los nociceptores trigeminales están anormalmente sensibilizados.
– ¿Qué sensibiliza esos nociceptores?
– La onda de depresión cortical propagada, naturalmente (aunque no se describe cómo)
– ¿Qué genera esa onda?
– Los genes, con la ayuda de los desencadenantes… (tampoco se describe cómo).
Hay evidencias en ratones. Se pueden seleccionar familias ratoniles cuyos manipulados genes facilitan la aparición de la onda… tras abrir un agujero en el cráneo y aplicar en su expuesta corteza potasio, corrientes…
Admitiendo que pueda haber genes que facilitan la génesis de la onda deprimente… ¿cuál sería el equivalente humano a abrir un agujero en la cabeza y aplicar potasio, corrientes..?
Esa es la pregunta.
¿Comer chocolate, tener discusiones con la pareja, los cambios hormonales..?
La teoría trigéminoneurovascular no explica nada sobre la onda cortical. La migraña sigue envuelta en misterio.
– ¿Qué puede hacer que la corteza visual se sobre-active y genere la caída de señal?
– Un estado de excitabilidad cortical anómalo… genético, claro…
– ¿Qué me dice del cerebro imaginativo, probabilístico, de los sistemas de creencias, del aprendizaje, de la disfunción evaluativa..?
– No sé de qué me habla…
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