Grupo de migraña. El encuentro.

Primera sesión. Había 12 padecientes citados. Sólo han acudido 8. Es injusto e inaceptable. Somos un grupo que dedica horas de esfuerzo no remuneradas a este menester.
Iniciamos las presentaciones. Siete mujeres y un varón. El mismo relato se sucede. Migraña desde la juventud. Fármacos de eficacia variable. Genes, hormonas, estrés… desencadenantes. Arterias inflamadas, dilatadas, falta de circulación. En Urgencias se aplica muchas veces oxígeno. Esta terapia potencia la idea de que el cerebro está mal oxigenado y por eso se mejora…
La mayoría desconocen la dinámica y los contenidos del curso. Alguna padeciente ha leído mi libro (eventualmente con mejoría… de momento). Otras vienen recomendadas por alumnas del grupo anterior.
Cristina hace su pequeño relato como alumna veterana que libró una dura batalla por cambiar el chip. Explico yo mi trayectoria profesional: muchos años de teoría y práctica políticamente correcta. Confianza en la eficacia y verdad de lo que defendí. Fármacos y consejos de vida saludable, genes, etc. Con los años mi optimismo decae y, por imperativo de la disonancia cognitiva y la teoría del chivo expiatorio, la culpa de que las cosas se tuerzan, la imputaba a los padecientes, las víctimas: depresión, estrés… En más de una ocasión derivé el problema a Psiquiatría o Psicología o me limité a encoger los hombros (esto es lo que hay… no sabemos más ni podemos hacer nada más…). Explico la irrupción de la Neurociencia del dolor a finales del siglo XX y el hecho, lamentable, de que no se haya trasvasado ese conocimiento a las teorías y prácticas médicas.
Objetivo del curso:
Lo que pretendemos: dotar de conocimiento para una mejor gestión del problema
Lo que no pretendemos: ofrecer una terapia, una solución mágica para disolver la crisis.
– Lo que os explicaremos será políticamente incorrecto pero biológicamente correcto.
Proyectamos imágenes de arterias cerebrales hinchadas. Hablamos del tratamiento con vasoconstrictores (ergotamínicos-Cafergot, hemicraneal-, triptanes). Hay alguna confusión. Alguien pensaba que esos tratamientos tenían poder vasodilatador (la creencia en la falta de circulación como causa). En realidad se pensaba que la crisis de migraña contenía dos fases: una vasoconstricción responsable del aura y una vasodilatación intensa responsable del dolor, muchas veces pulsátil.
Dedicamos unos minutos a disolver la creencia en “lo vascular”. Les pido a los “alumnos” que se liberen de cualquier consideración vascular y que lo hagan de modo tajante.
No valen medias tintas, zonas de nada y de nadie, credos para todo, para una teoría y la contraria…
Presentamos después unas arterias envueltas por las terminales del nervio trigémino y explicamos: la teoría vascular se vino abajo con las evidencias y se pasó la responsabilidad al trigémino, a los ramos que rodean esas arterias antaño presuntamente responsables del dolor con sus furiosas constricciones y dilataciones. Ahora ya no se trata de arterias sensibles. Es el trigémino periarterial lo que está hipersensibilizado y descarga trenes de chispazos dolorosos… La teoría trigéminovascular… “Receptores de dolor”…
Hablamos también de los músculos cervicales. Hay quienes defienden que el dolor proviene de una musculatura contracturada. De allí rezuman las “señales de dolor”. Nudos, durezas, artrosis…
Presentamos luego interrogantes:
¿Genes?
¿Alimentos?
¿Hormonas?…
¿No se sabe?
Nada de eso.
¡CEREBRO!
Proyectamos la imagen del cerebro como protagonista.
Hacemos ver lo poco que se habla de él. Los mitos de que no sabemos nada, que es muy complejo…
De cuando en cuando surge algún comentario.
– A mí el estrés sí me afecta
– En mi caso, la regla…
– YO no pienso que me va a doler. Me duele…
Exponemos el ejemplo de la alarma, de la falsa alarma. No se discute si salta o no sino si esa activación está o no justificada…
Ya es la hora. Una hora y media de bombardeo desconcertante de información dirigida a derribar convicciones y esbozar precipitadamente el proyecto de lo que queremos edificar en el solar…
Preguntamos por las primeras impresiones:
No queda claro. Queda mucha tela para cortar. Algunos hablan. Otros callan. Insistimos en la necesidad del compromiso, de seguir adelante…
El próximo lunes dispondremos de reflexiones más sedimentadas tras la primera agitación…
De momento, todo es confuso, novedoso, incierto. Seguro que hay resistencias… tentaciones de abandono…
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