Fibromialgia en Miranda de Ebro

Exponer la Neurofisiología del dolor a quienes lo padecen no es tarea fácil. He pinchado en hueso en muchas ocasiones, tanto individual como colectivamente (Asociaciones de pacientes).
Expusimos nuestras propuestas en Miranda de Ebro hace ya unos meses, invitados por AMPAF (Asociación Mirandesa de Pacientes Afectadas por la Fibromialgia). En la cena surgió el compromiso de convertir en acciones prácticas lo hablado. Nuevo encuentro en la reunión de Avila, nuevas copichuelas y renovada intención de iniciar las hostilidades contra la fibromialgia, es decir, a favor de sus víctimas.
Como muestra del buen rollito creado la Asociación me ha concedido el premio naranja (momento recogido en la foto) y hemos tenido ocasión de relanzar definitivamente los propósitos y comprometernos en explorar la vía de la Pedagogía en Neurofisiología del dolor y del movimiento con un grupo de pacientes. Cambié impresiones con algunos de ellos y pude comprobar que habían captado el mensaje perfectamente y que, por tanto, contaremos con la condición necesaria: comprensión y aceptación sin prejuicios del meollo de la propuesta.
La etiqueta Fibromialgia surge en un momento en el que la Neurociencia estaba en sus primeros balbuceos. El vacío de conocimientos sólidos estaba ocupado por paradigmas débiles, confusos, contradictorios e ineficaces. El modelo Biopsicosocial limitaba el ámbito biológico al aparato músculoesquelético y a la neurona somatosensorial (con un modelo erróneo) dejando el resto de la circuitería neuronal nociceptiva perdido en la nebulosa de lo psicosocial.
Fármacos, masajes, estiramientos, ejercicio suave y apoyo psicológico. Misterio en el origen y renuncia a toda esperanza actual, en espera de nuevos tiempos en los que el ambiente se libre de todos los miasmas generados por la modernidad y/o la Ciencia aporte soluciones.
En definitiva, maldito dualismo. Cuerpo por un lado (Bio) y mente-psique-alma-espíritu por otro. Fármacos, agujas, mimos musculares y lo que se tercie por un lado y apoyo psicológico por el otro.
En todo este universo, el cerebro, esa bola grasienta demasiado compleja para hincarle el diente.
Fibromialgia, cuestión de cerebro. Propuse ese título para una charla en una Asociación de pacientes. Se me hizo saber que se retiraba la invitación si no evitaba la alusión al cerebro. Lógicamente no hubo charla.
El sufrimiento y la invalidez de la Fibromialgia se segrega desde el cerebro, es cuestión cerebral. Es llamativa la escasez de preguntas respecto a esa responsabilidad. Se toman los efectos (serotonina, sustancia P, glutamato, cortisol…) como causas o se sobredimensiona la importancia de algunos factores (genes, estrés, traumas físicos previos). No hay lugar para cuestiones realmente cerebrales, para el ámbito de las decisiones de ese kilo y medio de grasa, responsable de la gestión de todos esos factores implicados (sustancia P, glutamato, estrés, cambios hormonales…).
En Miranda no ha habido problemas. Hablaremos de cerebro. Es de lo que hay que hablar. Haremos fisioterapia contemporánea (@OceanoMar), una fisioterapia con cerebro.
La Fibromialgia es una enfermedad sesual y como tal debe ser tratada: desde los sesos y para los sesos.
¡Aupa Miranda!
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