Los expertos

Dicen los expertos…
¿Quienes son los expertos? ¿Cuáles sus credenciales? ¿Cuál su credibilidad?
¿Quienes son los expertos del dolor? ¿A quién debemos hacer caso?
Me confieso escéptico respecto a todo cuanto se diga sobre el organismo desde cualquier ámbito que no sea el de la Biología. Nada tiene sentido en organismo si no es a la luz de la Biología (adaptación de Theodosius Donzhansky: Nada tiene sentido en Biología si no es a la luz de la Evolución).
No siempre lo que dicen los expertos sobre organismo y sus penurias está iluminado y bendecido por la Biología. Menos aún por la Evolución.
En el tema del dolor, especialmente en ausencia de daño-disfunción relevante, los expertos hablan desde sus propias iluminaciones o intereses, ignorando y/o despreciando cualquier evidencia biológica que perturbe la paz arrogante de sus mantras doctrinales.
Los expertos en migraña ostentan un currículum obeso, engordado con facilidad con la comida fácil que les sirve Farmaindustria. Van de aquí para allá ofreciendo conferencias en las que se bendice el fármaco esponsor ante auditorios generosamente invitados a cenar bien después del speech.
Dicen los expertos que la migraña es genética y misteriosa. Decían que era cosa de arterias que encogían y dilataban hasta el paroxismo, cosa ahora demostrada como falsa. Hablan en estos tiempos de Resonancias funcionales y PETs de un supuesto generador de migrañas al que hacen responsable.
Recomiendan los expertos no comer ni beber comidas ni bebidas de virtud apetecible, dormir lo injusto, tomar tóxicos adictivos tan pronto como asome la crisis, recluirse en el cuarto oscuro, prohibirse estreses, cuidarse en tiempo de cambios hormonales y meteorológicos, no automedicarse con lo que ellos aconsejan tomar y resignarse abnegadamente a aceptar la condición migrañosa con el honor de compartir esa misteriosa cualidad con algunos grandes de la especie, como Darwin, Freud o, con bastante probabilidad, el experto de turno que oficia en la consulta.
La debilidad de los expertos no está sólo en lo que dicen sino, muy especialmente, en lo que callan por ignorarlo y desapreciarlo… la Biología del dolor.
Quédanse los expertos con unos pocos personajes moleculares de la compleja trama de cualquier dolor (incluído el de la migraña), unos pocos genes, algo de serotonina, sustancia P y CGRP, “receptores de dolor” y con ello dan por validado aquello que dicen ser cierto.
Nada de lo que se va sabiendo y diciendo desde la Neurociencia sobre redes neuronales tiene cabida en el armamentario doctrinal de los expertos. La migraña es cosa de genes y hábitos, de mal nacidos y disolutos.
Hay cuestiones médicas en las que los expertos hablan con propiedad biológica y bien haría el ciudadano en aceptar sus explicaciones y consejos huyendo de alternativos iluminados.
También hay cuestiones médicas en las que los expertos hablan sin esa propiedad exigible de dictaminar desde la Biología.
A veces los expertos son pseudociencia pero nadie se mete con ellos. Homeopatía, acupuntura, reiki, mesoterapia…
La Historia de la Medicina ha estado y seguirá estando habitada por magufos. Queda aún mucha Ciencia por incorporar, mucha acción disolvente de falacias. Parte de esa Ciencia ya está ahí, habilitada para actualizar las prédicas de los expertos…
Me temo que aún no están los tiempos maduros para cambios de paradigmas…
La migraña es genética…
No, gracias
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