La mala Educación

El problema del dolor (en ausencia de daño-disfunción relevante) es un problema de mala Educación.
Los padecientes y quienes dicen procurarles alivio y consuelo son unos maleducados… Me explico.
En un tiempo en el que todos han voceado su interés por la Educación y la Sanidad y ha triunfado lo ppopular bueno sería que se considerara el problema impopular de la mala Educación de padecientes y aliviantes en un tema sanitario del calado del dolor erróneo.
Soy partidario de la inversión ilimitada y universal en Educación y Sanidad pero exijo :) que esa inversión cuente con la garantía de la calidad. Fondos sin fondo para la buena Educación en buena Sanidad y ni un duro para la mala Educación en mala Sanidad.
Lo que se explica (implícita o explícitamente) sobre dolor en Colegios, Universidades, Masters y peluquerías habitualmente es mala Educación y es mala porque contiene falsedades, genera gasto improductivo y empeora lo que promete mejorar.
Creo recordar que el dolor de cabeza supone un gasto anual en Europa de varias decenas de miles de millones de euros. Me temo que ninguno de esos euros va destinado a Educación en Neurobiología del dolor, es decir (a mi entender, claro), en buena Educación.
No hay divulgación impopular en Neurociencia. Hacen furor los artículos que muestran los colores cerebrales del orgasmo femenino o los sonidos de la mente. Colorear y sonorizar el trabajo cerebral puede resultar espectacular pero es sólo eso: espectáculo. También se ha coloreado (espectacularmente) con la Resonancia Nuclear Magnética funcional el cerebro doliente.
El cine cerebral empezó con el blanco y negro del Scanner y la Resonancia Nuclear Magnética. Ya se ha inventado el technicolor: la Resonancia Nuclear Magnética funcional.
Podemos rodar en technicolor la actividad cerebral. Podemos colorear la matriz del dolor. Podemos sacar los colores a las áreas responsables de generar esa maldita percepción para nada, sin motivo. Habremos sacado los colores a las áreas del despropósito, del miedo irracional al daño, del alarmismo enfermizo, de la relevancia a lo irrelevante.
Habremos sacado los colores a la mala Educación en Neurobiología del dolor.
La denominada matriz cerebral del dolor es, en realidad, la matriz de las relevancias negativas. Basta pensar en el daño tisular o ver imágenes para que se coloree esa matriz en el voluntario que reposa su cabeza en el aparato de Resonancia. Si le aplicaran estímulos nocivos, en vez de daño imaginado o visualizado, se colorearía la misma zona aunque con un rojo más vivo.
La Ciencia permite sacar los colores y sonidos al cerebro. Espectacular y popularizable.
La Ciencia debiera sacar también los colores a la mala Educación en cerebro pero no parece que eso esté sucediendo. Es impopular.
La buena Educación en Neurobiología en dolor consiste en desenmascarar la mala Educación. Unos pocos euros invertidos podrían ahorrar todos esos miles de millones que dicen cuesta el dolor de cabeza a los europeos y, lo que es más importante, podrían invertir la curva ascendente de la epidemia de dolor irracional.
¿Quién sacará los colores a la mala Educación en Neurobiología del dolor? ¿Quién querría invertir un sólo euro público en buena Educación?
Nadie.
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