Quod Salmantica non dat natura non prestat

Hay habilidades, capacitaciones, que sólo se consiguen pasando por Salmantica, por la escuela. Deben aprenderse. Hay que trabajar, es decir, aplicar esfuerzo con buen criterio, el necesario para mover el conocimiento en la buena dirección. No basta con la natura.
Nadie sabe, por naturaleza, leer y escribir.
Lo contrario, Quod natura non dat Salmantica non prestat, también es cierto.Un Chimpancé (natura) no conseguirá leer ni escribir por mucha Salmantica que pongamos en el empeño.
En las enfermedades sin explicación médica, por ejemplo migraña y fibromialgia, el padeciente se hace preguntas sobre su condición sufriente, sobre su génesis y, sobre todo, sobre su disolución.
Los expertos multidisciplinares recogen el guante y registran la naturaleza, la condición del padeciente: genes, estilo de vida, ambiente. Es su micromundo individual el que se cuestiona. Si está enfermo es que su natural se ha vuelto enfermizo. No ha lugar a matricularle en una escuela para recuperar la condición de salud.
El natural de enfermo exige tratamientos, no pedagogía. Cualquier esfuerzo por aportar conocimiento, información, cualquier escolarización, será baldío. El cerebro (natura) procesa mal la información (Salmantica).
– ¡No pierda el tiempo en pedagogías! ¡Esto es una enfermedad. Lo que necesita son terapias no cursos!
Al parecer el organismo de Homo sapiens (ma non troppo) es infalible si no pierde su condición de salud. Las decisiones serán correctas si no se avería la máquina (natura). La información está garantizada en su fiabilidad. Salmantica es Salmantica.
– Me duele todo. No me encuentran nada.
– ¿Dónde ha estudiado usted?
– En muchos sitios. He probado las mejores academias.
– ¿Qué le han explicado?
– Que padezco una enfermedad misteriosa sin curación. Mi naturaleza está enferma. Debo aceptar mi condición de insuficiente en salud y renunciar a la titulación.
Quod natura non dat, Salmantica non prestat.
– No haga caso. Su naturaleza es normal. Lo que fallan son los textos, los contenidos, su escolarización. El cerebro (natura) procesa sensiblemente mala información (Salmantica). Le aconsejo que cambie de escuela. Puede recuperar la condición de salud, su certificación, el suficiente.
– Imposible. Lo que necesito es un certificado de enfermedad, lo que corresponde a mi naturaleza enferma. Sin ese certificado no puedo vivir ni como sano (estoy enfermo) ni como enfermo (me piden certificado de enfermedad).
– Lo siento pero no puedo ayudarle ni obligarle a matricularse.
Quod Salmantica non dat, natura non prestat…
¿Qué hace falta para que se reconozca al aprendizaje como un factor sustancial en la toma de decisiones cerebrales, en la arquitectura de conexiones que la sustenta?
¿Para cuándo la auditoría a Salmantica, a sus contenidos?
– Tiene fibromialgia, migraña, síndrome de fatiga crónica… (y un largo etcétera) un extenso abanico de disciplinas que se imparten en diversas Salmanticas…
Hay enfermedades que modifican la naturaleza, el organismo, el “sí mismo” de Damasio. Hay otras que lo confunden. El YO pseudopático navega errante buscando remiendos a su condición de aparente enfermedad. Ese YO autobiográfico necesita escolarización en salud.
– No le entiendo. No me convence.
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