Consistencia muscular

Contractura, sobrecarga, espasmo, hipertonía, durezas, nudos, puntos miofasciales, aumento de la consistencia…
– Me duele el cuello
El fisio palpa la zona en la que se percibe el dolor y puede que dictamine:
– Tienes contractura…
Si hay una cuestión confusa en el tema del dolor esa es la del músculo doliente. El denominado “dolor musculoesquelético” es un maldito cajón de sastre, un desastre conceptual.
El músculo es un tejido de consistencia variable a la palpación y las articulaciones muestran una oposición también cambiante al desplazamiento pasivo. Palpando y moviendo los fisios sacan conclusiones sobre la condición muscular, su responsabilidad en la génesis del dolor.
La consistencia muscular está influida por muchas variables. Un músculo de consistencia aumentada puede estar excesivamente contraído o no. Si está contraído puede ser debido a estímulos neuronales o por condiciones propias de las fibras musculares.
Contractura no es sinónimo de contracción. Aumento de la consistencia no es sinónimo de contracción. Un músculo doloroso a la palpación no tiene por qué estar contraído. El dolor no es algo que hace contraerse al músculo doliente. Es un tópico falso.
El músculo estático adquiere mayor consistencia, mayor viscosidad pero basta moverlo, activa o pasivamente, para que su consistencia disminuya. Es una extraña propiedad de los llamados fluidos no newtonianos, la tixotropía. Un músculo “duro” se vuelve “blando” simplemente porque tiene tixotropía. Sucede lo mismo con el ketchup, las pinturas, la miel…
Los músculos pueden estar innecesariamente contraídos (como pueden estar innecesariamente encendidas las luces de una habitación en la que no hay nadie) y expresar su incomodidad o vulnerabilidad a través del dolor. Basta relajarlos para que ceda la consistencia y el dolor.
Pueden darse malas condiciones posturales, psicológicas, de programación, sobresfuerzos… Puede haber puntos gatillo miofasciales que ceban el círculo vicioso del dolor (siempre con la colaboración de un cerebro vigilante y catastrofista). También puede haber un cerebro que defiende una zona de los propósitos del individuo.
Tras el dolor y la consistencia aumentada de los músculos de una zona hay muchas variables: musculares, neuromusculares, cerebrales… Hay contracciones, viscoelasticidad, protecciones, alertas, placas motoras sensibles y preparadas para la acción…
El fisio palpa, mueve, pregunta, valora… informa, vuelve a palpar, mover, informar, mostrar, convencer…
El universo del músculo estático y cinético es complejo. No es mi universo. Soy neurólogo. Los fisios tienen una gran labor por hacer: clarificar ese universo de cara a sí mismos y a los ciudadanos.
– Me duele…
– Vamos a ver, con calma… Esto es muy complejo…
P.D. Elefante, un estimable lector del blog, me ha recomendado esta entrada:
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