Efecto antinocebo

Quién más, quién menos, ha oído hablar del efecto placebo. Decimos a un paciente que le damos un potente analgésico cuando en realidad le hemos dado una píldora de sacarina y, en bastantes ocasiones, el dolor cede. Hemos engañado al cerebro. Le hemos hecho creer que introducíamos un poderoso fármaco y ello ha bastado para que el cerebro haya desactivado el programa. El efecto placebo es un efecto creencia. La red neuronal cree que… Al producirse el efecto el individuo también lo cree…
En realidad al cerebro no le importa lo que suceda con el dolor. Lo que le preocupa es si los tejidos corren peligro. Si duele, es porque el cerebro ha decidido activar el programa dolor porque ha valorado amenaza, sea esta real o sólo imaginada. Si aportamos una terapia y el cerebro retira el dolor podemos deducir que el cerebro ha valorado la acción como algo que ha alejado el peligro o eliminado la necesidad de mantener la alerta con el dolor.
El efecto placebo es positivo para la sensación de bienestar del individuo e indiferente para la situación real de los tejidos. A un paciente con un infarto de miocardio podemos engañarle con suero fisiológico diciéndole que le hemos administrado un potente analgésico. El dolor puede ceder (efecto placebo) pero ello no quiere decir que la zona infartada haya mejorado. En el miocardio todo sigue igual.
El efecto engaño puede tener su contrapartida negativa. La información engañosa puede generar percepción de malestar, dolor, por ejemplo. Podemos aplicar una crema inerte al antebrazo diciendo que va a sensibilizar la piel y hacer, por tanto, que los estímulos nocivos producirán más dolor. En bastantes casos será así. El cerebro ha creído y ha adaptado los circuitos a la expectativa. Duele más.
Al efecto negativo sobre el malestar, inducido por información engañosa de perjuicio se conoce como efecto nocebo.
El efecto nocebo hace que, aun no sucediendo nada en una zona, pueda generarse malestar en ella a través de una creencia que atribuye amenaza.
– La humedad afecta a las articulaciones (creencia)
– Me duele la rodilla (efecto nocebo). Ha salido el día húmedo…
Hay dos maneras de contrarrestar el efecto nocebo:
- Con un engaño de signo contrario:
- Me duele. Ha salido el día húmedo…
- Tómate un antinflamatorio… (placebo impuro) o… tómate este “analgésico” (en realidad una cápsula con almidón…, es decir, un placebo puro)
- Disolviendo la creencia errónea:
- Me duele. Ha salido el día húmedo…
- Tu cerebro cree que la humedad es una amenaza para la rodilla. Está equivocado. Dile que deje de creer en esa falacia… Si lo consigues, te dejará de doler.
En muchas ocasiones la información políticamente correcta consigue insertar en la red expectativas y creencias nocébicas (por ejemplo, la de la humedad o los más de 150 desencadenantes de la migraña…). Cuando el efecto nocebo alcanza el umbral suficiente de creencia se activa el programa de alerta…
– Me duele. No tenía que haber bebido el zurito de cerveza…
El padeciente se dispone a aplicarse el remedio.
– Tendré que tomarme el calmante (placebo impuro contra nocebo puro)
Cabría la segunda opción:
– Me voy a tomar un zurito. Ya me han contado que si aparece la migraña es porque el cerebro…
Al disolver la creencia en la amenaza del zurito, el cerebro no activa el dolor… La padeciente ha conseguido tomarse un zurito sin que al cerebro le importe. El efecto nocebo se ha disuelto sin necesidad de aplicar un engaño placébico.
Les he contado una anécdota real, de la consulta de esta semana. La padeciente, una señora cincuentona, con migraña de muchos años que no podía evitarse echarse una minicaña de cerveza al gaznate, sistemáticamente lo pagaba con una crisis de migraña. Entendió las explicaciones y las aplicó. En un primer intento, fracasó. La migraña apareció, fiel a la provocación. Lo intentó conscientemente unos dias después y esta vez y otras siguientes no sucedió nada…
La información cría creencias nocébicas y la información (de signo contrario) puede disolverlas eliminando así el efecto nocebo.
Frente al nocebo… ¿placebo? No, gracias…
Información… Gracias…
Comentarios (14)
Los comentarios están cerrados.