Somatizar

Hay un acuerdo general en mantener vivo el término “somatizar” por su utilidad, que, probablemente, deriva de su carácter ambigüo: siempre podremos aplicarlo donde, cuando y a quien nos interese.
Para los usuarios del término el significado es claro. Lo recoge el Diccionario de la Real Academia Española:
somatizar: “transformar inconscientemente una afección psíquica en orgánica”
Los profesionales no le andan con remilgos a la palabra. Cuando el paciente expresa síntomas físicos y no es posible aplicar ninguna etiqueta diagnóstica validada como orgánica que explique adecuadamente los síntomas, se recurre a la somatización.
El problema del verbo somatizar es el sujeto. Parece que todo el mundo lo tiene claro: el sujeto es el paciente aunque no lo sepa. Es un verbo, por tanto, personal: yo somatizo, tú somatizas, él somatiza… No funciona bien como verbo impersonal propio (llueve, nieva, somatiza…): el neutro no parece encajar: ello somatiza…
Confieso mi afición al impersonal y artículo neutro: somatiza en el organismo (casi como una condición meteorológica), ello somatiza…
En mi opinión, la somatización no expresa por un camino retorcido los conflictos emocionales del individuo sino que es la forma habitual en la que el cerebro proyecta perceptivamente su propia incertidumbre sobre sucesos físicos.
El sujeto que somatiza, por tanto, es el organismo: los síntomas son contenidos perceptivos que el cerebro ha proyectado a la conciencia para incitar al individuo a una acción: ello preferiría que el individuo se rasque la nariz y proyecta allí la percepción de picor. El individuo se rasca y si el picor reaparece de forma reiterada tendríamos ya el dilema servido:
– Doctor, me pica mucho la nariz…
– No tienes nada en la nariz.
– Pues a mí me pica…
– Eso es que estás somatizando
– Y eso… ¿qué quiere decir?
– Pues que tienes dificultades para expresar tus emociones verbalmente y que en vez de palabras te salen picores, mareos, sudores, dolores, cansancios… Te mando al psicólogo.
…
Hay otro término útil: “alexitimia”: “incapacidad del sujeto para identificar emociones propias y, consecuentemente, pada darles expresión verbal”
Los que somatizan tienen también alexitimia.
Hay una escala para medir la alexitimia, la escala de Toronto. Contiene 20 afirmaciones que el encuestado debe puntuar. Hay dos de ellas que me han llamado la atención:
“Tengo sensaciones físicas que, incluso, ni los doctores entienden”
“A menudo estoy confundido con las sensaciones de mi cuerpo”
Independientemente de que muchos pacientes hayan gestionado mal sus conflictos emocionales y/o tengan dificultades para verbalizarlas, lo cual puede ser objeto de atención psicológica, creo que la psicopatología del organismo debe ser asumida por el propio organismo y ser él el sujeto causal y el objeto de nuestra atención terapéutica.
El organismo es objeto y sujeto a la vez, al igual que el individuo. El individuo no somatiza, responde a los estados de somatización, estados en los que el organismo reclama derivar la atención y la conducta hacia cuestiones de integridad física.
No se me ocurre un verbo para suplir a somatizar pero creo que ganaríamos todos retirándolo de la circulación…
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